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Anatomía de un golpe hidráulico: crónica de un caso real

Serie Refrigeration Insights. Temporada 2: El enemigo interno, entrega 1.

Primero se escucha. Un golpe seco, metálico, que retumba en la sala como si alguien hubiera martillado la tubería desde adentro. Después se ve: el caño que se movió, el soporte que quedó flojo. Y cuando el fenómeno se repite, llega la pregunta que nadie quiere hacerse: ¿cuánto aguanta esto antes de romperse?

Así abre la Temporada 2 de Refrigeration Insights: con el estudio de un caso real de golpe hidráulico documentado por David Sánchez Rojas (Parker Hannifin de México) en un trabajo técnico presentado en la conferencia anual del IIAR de 2013. Un clásico del catálogo en español que no perdió nada de vigencia.

El caso

Una planta procesadora de vegetales, con cinco aplicaciones de evaporadores alimentados con líquido recirculado de baja temperatura, que se deshielan por gas caliente tomado directamente de la descarga de los compresores de segunda etapa.

El síntoma: una serie de golpes hidráulicos recurrentes en un colector general de retorno al que están interconectados dos enfriadores de placas, con la preparación lista para un tercero. El trabajo se propone identificar qué los provoca y cómo evitar que el próximo proyecto herede el problema.

Los tres tipos de golpe

El paper ordena el fenómeno en tres mecanismos, todos con potencial de generar ruidos violentos, movimiento de tuberías e incluso fracturas por las ondas de presión:

Golpe por desaceleración súbita. El refrigerante experimenta un cambio abrupto de presión, velocidad o dirección, típicamente por el cierre o apertura rápida de una válvula. La energía cinética del fluido en movimiento se transforma en una onda de presión que viaja por la tubería.

Golpe inducido por condensación. Vapor caliente que se encuentra con líquido frío colapsa al condensarse, y el líquido se precipita a llenar el vacío a gran velocidad. Es el mecanismo estrella de los deshielos por gas caliente mal secuenciados.

Golpe impulsado por vapor. El vapor a alta velocidad arrastra un tapón de líquido y lo estrella contra el primer accesorio que encuentra.

Un detalle fino del caso: los mecanismos pueden ocurrir casi simultáneamente. A veces se perciben dos golpes acústicos tan seguidos que parecen uno solo; son dos golpes de líquido distintos, encadenados.

Las consecuencias

El trabajo las enumera sin dramatismo y por eso convencen: condiciones de inseguridad (ruidos fuertes, movimiento de tuberías, debilitamiento de soportería y, en el peor caso, riesgo de rotura o explosión) más las consecuencias económicas de las interrupciones de proceso para ejecutar las acciones correctivas. El golpe hidráulico cuesta plata aun cuando no rompe nada: cada parada para revisar es producción que no sale.

La primera línea de defensa es el diseño

La conclusión central del paper es incómoda para quien busca soluciones rápidas: la primera línea de defensa contra los golpes de líquido es el diseño adecuado. Dos recomendaciones concretas:

1) No diseñar en ningún punto del sistema tuberías, arreglos o procedimientos que puedan tornarse bruscos. El ejemplo típico: las etapas de deshielo, si no se hacen de manera adecuada.

2) Tener siempre a mano el Bulletin 114 del IIAR, en diseño y en operación: permite conocer el nivel de presión, la dirección del flujo y el estado de agregación del refrigerante en cada tubería e interconexión, y reconocer cuándo una transferencia de refrigerante puede volverse violenta.

El eco normativo existe: la IIAR 6-2025 dedica su Apéndice C exactamente a esto, impedir fallas de componentes por presiones o choques anormales. A esa norma y a toda su familia les dedicaremos la próxima temporada de la serie.

El consejo práctico

Si en tu planta hay golpes recurrentes en un punto del sistema, no los normalices. Documentá cuándo ocurren (¿siempre durante el deshielo?, ¿al arrancar cierta bomba?), revisá la secuencia de válvulas involucrada y contrastá el arreglo de tuberías contra el Bulletin 114. El golpe hidráulico casi siempre avisa muchas veces antes de romper. La pregunta es cuántos avisos estás dispuesto a usar.

La semana próxima: integridad mecánica en evaporadores, o qué revisar antes de que la falla te elija a vos.

Fuente: D. Sánchez Rojas, «Estudio de un caso real de golpe hidráulico en tuberías de refrigeración con amoníaco», Technical Paper #2, IIAR Industrial Refrigeration Conference, 2013. Thermomac es miembro corporativo del IIAR.

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