Serie Refrigeration Insights. Temporada 2: El enemigo interno, entrega 7.
En la primera entrega de esta temporada vimos que el deshielo mal secuenciado es el sospechoso número uno de los golpes hidráulicos. Hoy le dedicamos el artículo completo que merece, con la guía de un trabajo técnico escrito desde la experiencia de campo: el sistema de deshielo por gas caliente con retorno a condensadores de Jorge Sifaqui Clausen, consultor chileno, presentado en la conferencia IIAR 2014. Lo complementa el paper de Bruce Nelson (2015) sobre optimización de la frecuencia de desescarches.
Por qué existe el deshielo
La definición del paper es limpia: deshielo implica eliminar la formación de hielo que se produce en los evaporadores, sobre todo aletados, al operar a temperatura de evaporación inferior a 0 grados. El hielo es inevitable; lo que se administra es su acumulación, para que el enfriador de aire siga entregando capacidad razonable.
Y una honestidad que se agradece: el deshielo es un proceso perturbador. Genera cargas térmicas no deseadas, ineficiencias y cambios en las presiones de operación del sistema. No hay deshielo gratis: hay deshielos bien administrados y deshielos que salen carísimos.
Las tres familias
El paper repasa los sistemas habituales con sus límites de aplicación:
Por aire. Limitado a recintos con ambiente sobre 0 grados y evaporación cercana a 0: el calor sensible del aire, movido por los ventiladores con la refrigeración detenida, hace el trabajo.
Por agua. Para ambientes próximos a 0 grados y evaporación no menor a -10, condicionado a disponer de agua suficiente en cantidad y temperatura. El paper anota una idea de eficiencia: cubrir esa agua con recuperación de calor de enfriadores de aceite, condensadores a agua o desrecalentadores en la descarga.
Por gas caliente. El protagonista en baja temperatura: usa el propio refrigerante descargado por los compresores como fuente de calor, devolviendo al evaporador, por un rato, el rol de condensador.
La secuencia es todo
La variante que propone Sifaqui (con retorno de refrigerante a condensadores, mediante una válvula servo que divide la línea de descarga en dos tramos) tiene una virtud: no perturba la presión de evaporación del resto del sistema mientras un evaporador se deshiela.
Pero la lección más transferible del paper es su secuencia de etapas, que incluye pasos que muchas plantas se saltean:
El tiempo de goteo, con refrigeración y deshielo detenidos, para que el agua escurra de las aletas. La ecualización de presión del evaporador con la succión a través de un bypass, antes de reabrir la succión (el paso cuya omisión produce los golpes hidráulicos de los que hablamos hace seis semanas). El rearranque de la refrigeración sin ventiladores, para no proyectar agua sobre la carga de la cámara. Y recién entonces, ventilación normal.
Y el cierre pragmático: los tiempos de cada etapa son experimentales, dependen del clima de la zona, del tipo de producto almacenado y del tráfico en las cámaras. No hay receta universal: hay método más ajuste fino.
Cuándo deshelar: la otra mitad de la pregunta
El complemento de Nelson (2015) ataca la pregunta previa: cuántas veces por día conviene deshelar. Cada ciclo innecesario es energía de gas caliente más la carga térmica de recalentar la cámara; cada ciclo de menos es un evaporador trabajando tapado. La optimización de la frecuencia de desescarches es de los ajustes de eficiencia más rentables que existen porque no requiere comprar nada: solo medir y ajustar.
El consejo práctico
Auditá la secuencia de deshielo de tu evaporador más problemático contra la lista del paper: ¿hay tiempo de goteo?, ¿hay ecualización antes de reabrir succión?, ¿el rearranque es sin ventiladores? Y auditá la frecuencia: ¿quién decidió cuántos deshielos por día, cuándo, con qué datos? Si la respuesta es «siempre fue así», ahí hay plata sobre la mesa.
La semana próxima: el agua del condensador evaporativo, incrustación, corrosión y biopelícula.
Fuentes: J. Sifaqui Clausen, «Sistema de deshielo por gas caliente con retorno de refrigerante a condensadores con refrigerante R-717», Trabajo Técnico #4, IIAR 2014; B. Nelson, «Optimizando el tiempo de operación y la frecuencia de desescarches», IIAR 2015. Thermomac es miembro corporativo del IIAR.

